
Automatización de puertas
Motorizamos la puerta que ya tiene. Equipo, montaje y puesta en marcha.
Llámenos:
Automatizar no es cambiar la puerta. En casi todos los casos la hoja se queda como está y lo que se monta es lo que la mueve: el motor, el cuadro de maniobra, las fotocélulas y los mandos. El trabajo de un día, y la puerta de siempre.
Vendemos el equipo y lo montamos nosotros. No hay una empresa que vende y otra que instala: viene la misma persona que le dará el presupuesto y que volverá si algo no va.
Qué automatizamos
El precio es el del equipo montado y funcionando, con el IVA ya incluido. «Desde» es el kit más sencillo de cada tipo; dentro de cada página están los tres, con la foto del equipo y para qué puerta sirve cada uno.
Cómo va una automatización
- ✔️ Visita y medición. Miramos la hoja, el peso, el estado de los goznes o del carril y por dónde puede ir la corriente. Media hora.
- ✔️ Presupuesto cerrado. Equipo, montaje y puesta en marcha, con el precio por escrito antes de tocar nada.
- ✔️ Montaje. Un día en la mayoría de los casos. Si hay que abrir rozas o hacer base de hormigón, dos.
- ✔️ Puesta en marcha. Ajuste de fuerza y de tiempos, programación de los mandos y prueba de las seguridades con usted delante.
- ✔️ Después. Le enseñamos a desbloquear la puerta a mano. Es lo primero que hace falta el día que se va la luz.
Lo que miramos antes de vender un motor. Una puerta que roza, que ha cedido o que hay que empujar con el hombro no se arregla motorizándola: el motor hace el mismo esfuerzo que usted, pero sin quejarse, y se rompe. Si la puerta necesita trabajo mecánico antes, se lo decimos en la visita y se presupuesta aparte.
Seguridad: lo que la ley pide y lo que nosotros montamos
Una puerta de motor que se cierra sobre un coche o sobre una persona es un accidente, y por eso las seguridades no son un extra. En todos los kits van fotocélulas y el ajuste de fuerza del cuadro, y en puertas de comunidad añadimos banda de seguridad cuando la instalación lo pide.
Lo decimos porque es de lo que más se recorta en un presupuesto barato, y es justo lo que no hay que recortar.




